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Desde el conocimiento popular hasta los conflictos del siglo XX, los
acontecimientos del pasado ofrecen a los estudiantes un mundo de
oportunidades de aprendizaje.
Dé un vistazo hacia el interior de las aulas en donde la historia cobra vida.
| Ficha técnica |
| Tema: |
Lecciones del pasado |
| Nivel(es): |
3-5 |
| Materia: |
Estudios Sociales |
| Tecnología: |
Cámaras digitales |
Herramientas en línea |
CASTLEBAR, County Mayo, Irlanda - Al leer sus libros de historia irlandesa,
estudiantes de nueve y diez años de edad, pertenecientes al cuarto grado del
maestro Gerry Ryder, aprendieron sobre los primeros agricultores que labraron
la tierra -siglos atrás- cerca de la costa de Lough Carra.
Durante la clase, Ryder compartió información acerca de un sitio arqueológico
cercano donde se observa evidencia de una pared primitiva, construida para
proveer protección. Pero él sabe que para lograr un aprendizaje más profundo,
nada se compara con recorrer los mismos senderos transitados alguna vez por
los primeros pobladores.
Los niños averiguaron más acerca de los primeros
granjeros y los posteriores pobladores de la región.
Así, bajo los cielos soleados, la clase partió hacia la península arqueológica
de Doon, un idílico pedacito de tierra en County Mayo, con una larga historia
de asentamientos humanos. El sitio, relata Ryders, "es un verdadero refugio
silvestre. Seguimos un sendero entre arboledas de avellanos y encontramos
mariposas, hongos y muchísimas flores."
Mientras Ryder tomaba fotografías con una cámara digital, los estudiantes
aprendieron acerca de una muralla que data de inicios de la Edad de Hierro y
que todavía guarda la entrada a la península. Los estudiantes tomaron notas
de los comentarios de su guía y también recolectaron especímenes de hojas,
flores y nueces para su posterior estudio cuando regresaran a clases.
De vuelta a clases, con el aroma de los bosques todavía fresco, los estudiantes
se concentraron en la segunda fase de su proyecto: usar el Internet y sus libros
de historia para ahondar en la investigación. "Los niños averiguaron más acerca
de los primeros granjeros y los posteriores pobladores de la región: los
normandos, los monjes y los terratenientes ingleses", explica Ryder. Emplearon
un procesador de palabras para escribir sus relatos. Luego, realizaron dibujos
para ilustrar las primeras herramientas de labranza y para documentar la fauna
y la flora de la región.
Los estudiantes reunieron sus investigaciones en un formato de libro. "Ahora los
niños tienen una visión más palpable de la estructura del proyecto", comenta
Ryder, "y se disponen a utilizar la tecnología para pulir sus presentaciones."
La escuela Scoil Raifteiri es totalmente irlandesa, señala Ryder, "lo cual
significa que hay un énfasis en el empleo del gaélico como nuestro modus operandi."
La inmersión en la lengua estimula la fluidez de palabra de los estudiantes,
pero "se vuelve más difícil para ellos adquirir las destrezas computacionales."
Sólo cerca de la mitad de sus estudiantes tiene acceso a una computadora en su
hogar. La escuela posee un laboratorio de computación con once estaciones de
trabajo conectadas en red, y los estudiantes deben esperar su turno para
utilizarlo.
Ryder dividió a sus 25 estudiantes en cuatro grupos, cada uno con dos computadores
a su disposición. Haciendo uso de software para la creación de multimedios,
organizaron sus investigaciones en torno a temas de historia, geografía, animales
y plantas. "Los niños añadieron comentarios y efectos de sonido a algunas de sus
fichas," indica Ryder.
Durante el proceso de realización de sus proyectos, los estudiantes no solo
aprendieron de arqueología, sino también acerca de la administración de archivos
de computadora, uso de una cámara digital, descarga de imágenes, empleo de un
escáner, navegación por la web, grabación de sonido y cómo refinar su
presentación final.
Ryder manifiesta que sus estudiantes también descubrieron que "el uso de las
computadoras es una manera de abrirse al mundo sin abandonar la casa."
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